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Decisiones 11

Vol. 1, N

o

3, 2016

RESUMEN

En este artículo se propone la electrificación del transporte

como una nueva prioridad política para reducir la

dependencia petrolera y cumplir con las metas para

descarbonizar

la economía tal y como se lo han propuesto

los países en el Acuerdo de París sobre cambio climático.

Se aborda también la necesidad de abordar en conjunto

la problemática de la congestión vial por las ventajas que

tendría para la ciudadanía el contar con un sistema de

transporte colectivo eléctrico y moderno, incluidos los buses

eléctricos. Tal sistema sería atractivo para los usuarios y

permitiría una transición a una movilidad

no

centrada en

el carro privado. El transporte limpio ya es una pregunta

impostergable para la clase política, la cual por años ha

sido parte del problema al haber estado desconectados

de la agenda de movilidad sostenible. Ante la deuda de los

partidos políticos, estos deberán llegar a las elecciones de

2018 con un enfoque mucho más visionario que la noción de

reducir la agenda de transporte a la tarea de “construir más

carreteras”. Hasta la fecha el impulso a favor de un cambio

en la movilidad ha venido de los colectivos urbanos y su

tarea debe ser apoyada. La movilidad eléctrica –cero, cero

emisiones – ya es una realidad del mercado internacional y

este artículo se propone una nueva racionalidad para Costa

Rica de forma que el país llegue a ser el primero que logra

electrificar su transporte y por ende el primero en ser libre

del petróleo.

Palabras Clave

: movilidad, transporte eléctrico, petróleo,

cambio climático, combustibles fósiles.

ABSTRACT

In this article the electrification of transport is proposed

as a new political priority to reduce oil dependence and

meet targets to decarbonise the economy as part of the

Paris Agreement on climate change. This would be done

in complement to efforts to tackle congestion given the

benefits that would accrue to citizens from modern, mass

electric transportation, including electric buses. This new

system would be attractive for users and would make allow

a transition to mobility that is not centered on private cars.

This is an urgent question for the political class, which for

years has been part of the problem by being so disengaged

from sustainable mobility. Political parties owe to their

citizens, by the 2018 elections they need to offer something

far more visionary than “building more highways” which

has been the narrow transportation agenda they have

proposed thus far. Electric mobility - zero emissions, zero

oil - is an international trend and this article proposes a

new rationale for Costa Rica so that the country becomes

the first that manages to electrify transport and therefore

the first to be free of oil.

Key words:

mobility, electric transport, oil, climate change,

fossil fuels

1. Introducción

Una de las grandes preguntas de nuestro tiempo es cómo

crear una sociedad sin combustibles fósiles, es decir cómo

avanzar hacia economías “descarbonizadas”, las cuales

requieren eventualmente no explotar todos los yacimientos

de combustibles fósiles -petróleo, carbón y gas natural-, ya

que estos exceden tres veces el presupuesto de carbono

global al que debemos limitarnos para contener el aumento

de la temperatura promedio global

2

. Ante este escenario,

es evidente que nuestra sociedad comienza a enfrentar los

problemas de un mundo que consume más combustibles

fósiles de lo que puede. La matemática climática es cada

vez más clara: este consumo pone en peligro a las personas,

la infraestructura y el capital natural

3

. En este sentido, las

buenas noticias es que hay alternativas energéticas cada

vez más viables y la transición a las mismas avanza mucho

más rápido de lo que se esperaba. En Costa Rica superar los

combustibles fósiles significa en gran medida transformar

el transporte y electrificarlo para dejar de depender del

petróleo, por eso es hora de que este tema entre al debate

político, y sea un tema medular para los candidatos que

aspiran llegar a las elecciones en 2018.

2. El Acuerdo de París entrará

en vigor antes de lo esperado

El pasado 3 de setiembre, China y

EE.UU

. acordaron

ratificar

el Acuerdo de París de diciembre de 2015, y fue un hito

el hecho de que el Presidente Xi y Obama hicieran este

anuncio juntos al inicio de la Cumbre del G20 en Beijing;

o sea, en el foro de las 20 economías más grandes del

mundo. Esto no fue un anuncio “ambiental” sino político:

2 Desde ya hay que dejar claro que incluso si tienen

éxito los esfuerzos de descarbonización profunda, la

temperatura global promedio aumentará por emisiones

acumuladas desde la revolución industrial; por ejemplo,

ya Centroamérica enfrenta calentamiento global.

Así que las negociaciones en las Naciones Unidas

que desembocaron en el Acuerdo de París fijan un

compromiso para que el calentamiento promedio global

no supere los 2º C ─grados centígrados─ con respecto

a la temperatura que había antes de la revolución

industrial. El Acuerdo pide incluso que se hagan

esfuerzos para limitar el calentamiento a 1.5 º C. Y

aunque parece utópico no lo es, ya que sobre todo para

países insulares la diferencia entre un calentamiento de

2º C a 1. 5º C implicaría sobrevivir o dejar de existir; por

esa razón el Acuerdo reconoce la necesidad de insistir

en una meta más estricta que incite a descarbonizar

más rápido, a un número mayor países.

3 Bill McKibben, Recalculating the Climate Math,

New Republic,

https://newrepublic.com/article/136987/

recalculating-climate-math

, 22 de setiembre, 2016.