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Decisiones 12

Vol. 2, N

o

4, 2017

requeridos en la constituyente, y no en las urgentes tareas

de mejorar la calidad de los servicios públicos; la eficiencia

en su prestación; la construcción de la infraestructura; y la

calidad de la regulación estatal?

Así las cosas, ese precio podría ser muy costoso, y no he

visto que se tome en cuenta las medidas para Gobernar

en lo ordinario; administrar las tareas ejecutivas; elaborar

la legislación que se va requiriendo; resolver los casos en

trámite en los tribunales; todas, labores de cuya eficiencia

y eficacia con fundamento nos quejamos. Pues esas tareas

sin duda se verían afectadas cuando operen a la par de

una Asamblea Constituyente que requerirá la atención

prioritaria de los jerarcas legislativos, ejecutivos, judiciales,

de los partidos políticos y de los formadores de opinión.

4. La eficacia

La eficacia de una tarea depende de que se cumpla el fin

buscado. Ciertamente, aun no me queda claro, cual es la

meta que se desea con una constituyente en el campo de

derechos y garantías, y en el de la organización del estado.

¿Cómo medir la eficacia de un objetivo que con precisión no

se conoce? En estas condiciones, ¿no sería más prudente,

menos costoso y con resultados mejor evaluables, optar

por la vía de las reformas parciales? Ya que, por una parte,

los ciudadanos podríamos conocer cuál es el propósito

buscado; además, convendría discutir y analizar la

conveniencia de ese objetivo, así como la mejor manera de

alcanzarlo.

Por otra parte, mediante reformas parciales se evitaría el

alto costo de oportunidad al mantener, la operación de una

Asamblea Constituyente paralela a la actividad ordinaria

del estado. Otra ventaja que se alcanza por la vía de las

reformas parciales consiste en que discuten y se aprueban

una por una; de modo que, estas se pueden ir engarzando

paulatinamente a las normativas institucionales existentes,

de manera que se vayan amoldando al resto de las normas

y organizaciones vigentes, la cuales también pueden

ajustarse poco a poco a las novedades introducidas.

De acuerdo con el planteamiento anterior, en términos de

realidad, se podría justipreciar los méritos de cada reforma,

y proceder gradualmente a incorporar la nueva normativa

con conocimiento de los efectos de las anteriores. Nuestra

ignorancia de los efectos finales de las reformas nos llama

a actuar de esta forma; además, no es suficiente saber el

primer impacto de una medida, pues la complejidad social

es tan grande que con facilidad las reacciones secundarias

producidas por estas pueden ser de dirección opuesta y de

mayor magnitud, invirtiendo el resultado directo inicial de

la medida.

5. Conclusión

Tomando en consideración: a) la necesidad de objetivos

claros en los cambios sociales y la conveniencia de

realizarlos paso a paso; b) la conveniencia de efectuar

gradualmente los cambios institucionales y de evaluar su

impacto; c) el costo de oportunidad que significa la

operación de una Asamblea Constituyente; d) el tipo de

reformas institucionales requeridas y la no pertinencia de

una Constituyente para efectuarlas y e) buscando la eficacia

en el uso de los recursos sociales… consideromás apropiado

en nuestro caso actual la vía de las reformas parciales a la

Constitución Política y no la convocatoria a una Asamblea

Constituyente.

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