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Decisiones 8

Vol. 2, N

o

6, 2017

EL OFICIO DE LOS ANALISTAS POLÍTICOS

RESUMEN

La importancia del análisis político para la

democracia no es menor. Los críticos de la política

traducenlenguajescifradosymensajesimplícitos,al

tiempo que evidencian carencias y contradicciones

que pueden resultar determinantes en la dirección

de la opinión pública y sobre todo en su grado de

profundidad. No obstante, los analistas políticos

son rara vez analizados. Este es un breve intento

que apenas asoma al problema de analistas que

no analizan, que tampoco debaten y muy rara

vez se atreven. De sus ausencias y sus silencios

(¿convenientes?).

Palabras clave:

análisis político, “encuestitis”,

ausencia de debate, parcialidad, profundidad,

“sociedad del aplauso”, profesionalización, Poder.

Los analistas políticos no se autolimitan a reescribir

titulares periodísticos y a “leer” encuestas, o al menos, no

deberían autoinfligirse semejantes fronteras. Sin embargo,

en Costa Rica vienen siendo

rara avis

los que, desde ese

oficio abierto y por lo general honorario, asumen el riesgo de

plantear análisis disruptivos que reten e incluso interpelen

a los contendores políticos, sus estructuras y estrategas,

obligándolos no solo a prepararse seriamente en punto

a los acuciantes retos nacionales, sino a recorrer la milla

extra que, en el caso de los políticos contemporáneos,

solo se transita a partir del compromiso y la precisión del

“cómo”; que a estas alturas de la exigencia ciudadana y la

inmediatez tecnológica, supera por mucho y desde hace

tiempo, la importancia del “qué”.

La mejor prueba de esa “escasez analítica”, que por lo

demás tampoco es que sea endémica -hay que decirlo-,

gira en torno al consabido fetiche por la predicción política

que profesan ciertos analistas criollos, al encontrar, su

máximo trofeo, en el acierto numérico. Según ellos, esa

victoria pírrica los define y hasta los confirma como tales.

Dicho de otro modo, los aciertos futurológicos los hace

sentirse a prueba de balas, al menos temporalmente.

Debido a que, suelen conducirse aritméticamente y ya

no tanto politológicamente, desvariando por esos trillos

numerológicos poblados de espejismos, sin reparar, por

otro lado, en lo acientífico de las apuestas que parten de

ese ciego

ceteris paribus

2

que es, a la “

Real Polítik

”, lo que

la tabla periódica es a la filosofía.

2

Ceteris paribus

es una locución latina que significa “[siendo] las demás

cosas igual”, también se puede parafrasear como “permaneciendo el

resto constante”, y es muy utilizado en los estudios de economía.

Los analistas inclinados a la prestidigitación numerológica

son portadores inequívocos del “Sindrome de Encuestitis”.

Padeciendo, entro otros síntomas, una tendencia notable a

vendarse los ojos ante una realidad mucho más compleja

que la encerrada “fotográficamente” en las encuestas.

Sumado a ello, acostumbran taparse los oídos ante la

aplastante crítica que, sobre esa manía de los falsos

presagios, vierte la misma

Ciencia Política

(Tettlock,2005),

e incluso, el revelador planteo –siempre más llano y

pragmático– del mundo de los negocios. Bill Gates, es

tan lacónico como certero en esto: “Lo que he dicho será

considerado obvio si acierto y como cómico si me equivoco”

Es forzoso reconocer también, entre los síntomas más

notorios de la “

Encuestitis

”, la descarada tendencia a

disimular e incluso silenciar los desaciertos mientras se

tiende a “megafonear” los aciertos. Véase, entonces, como

aquellos príncipes de los números y los presagios, se

encargarán de insistir incansablemente que la suerte los ha

acompañado, al tiempo que disimularán e incluso callarán

cada vez que sus proyecciones no les sean útiles para el

autoelogio o autobombo posterior.

No es este el espacio propicio para avocarse a la crítica

de las encuestas –ni mucho menos de las encuestadoras–.

Tampoco la idea es pecar por exceso, negándole a ese

instrumento usual de la política contemporánea, su

utilidad para los Comandos de Campaña. Aquí más bien, de

lo que se trata, es de evidenciar que, si hasta los analistas

se limitan al repaso de las percepciones encuestadas, el

empobrecimiento político será abrumador para el Estado.

Es decir, si los mismos llamados a profundizar e ir más allá,

sugiriéndole al electorado una serie de engranajes lógicos

que complican lo simple, y así, brindan herramientas para

ABSTRACT

Costa Rica has advanced in legislative terms

towards a more equitable democracy, however,

in practice we are far from having real parity.

The Patriarchate in which the Nation has lived

is a complex process that prevents women from

having a real and effective voice that represents

them. In order to achieve an active participation of

women today, concrete measures of educational

and cultural deconstructive processes must be

taken from the inter-institutional.

Keywords:

Women, politics, gender, cultural

materialism, division of labor.